Diferencias entre Investigación, Desarrollo e Innovación

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En este vídeo del canal de YouTube “Innovando en un TRIZ”, se analiza la diferencia entre dos términos que se confunden habitualmente: creatividad e innovación. El objetivo de esta entrada es aclarar otra confusión que suele darse de manera reiterada: veremos las diferencias que existe entre Investigación, Desarrollo (I+D) e Innovación.

Las diferencias entre los diferentes elementos de la ecuación I+D+i (Investigación + Desarrollo + Innovación), no solo existen desde el punto de vista conceptual, sino también en las consecuencias que puede tener el considerar unos u otros a efectos fiscales y para el resultado económico de las empresas.

Es así como vamos a ver las definiciones de “Innovación” e “Investigación y Desarrollo” desde la perspectiva de dos de los manuales de referencia en este ámbito: Manual de Oslo y Manual de Frascati… y ya de paso vamos a explorar en qué consisten estos manuales y por qué se consideran los referentes a nivel mundial.

Pero no solo vamos a ver lo que separa a la I+D de la innovación, también descubriremos cómo pueden actuar de manera coordinada para crear lo que se conoce como «círculo virtuoso de la I+D+i», comprendiéndolo mejor con un ejemplo: el caso de Intel.

Innovación según el Manual de Oslo

Desde 1992, la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo) junto con el Eurostat (Oficina Europea de Estadística) vienen elaborando, en sucesivas ediciones, el informe «Guía para la Recogida e Interpretación de Datos sobre Innovación”, mejor conocido como “Manual de Oslo» (porque fue en la capital de Noruega donde se llegó al primer acuerdo global sobre cómo conceptualizar y medir la innovación empresarial).

El objetivo del Manual de Oslo es dotar a los responsables de las políticas de innovación, en cualquier organización, de los indicadores necesarios para analizar la naturaleza y el contexto de los cambios que se suceden en materia de innovación.

A lo largo de más de veinticinco años, se han publicado cuatro ediciones de este Manual; la última, la cuarta, se publicó en el 2018 y le preceden las de 2005, 1997 y 1992.

En cada una de las ediciones se explora, por medio de encuestas e información estadística, diferentes aspectos de la actividad innovadora en los países que aportan los datos para el informe, principalmente los miembros de la OCDE y la UE.

La edición de 1992 estuvo centrada básicamente en la innovación tecnológica de producto y proceso en el sector manufacturero, ampliándose para el sector servicios en la segunda edición de 1997. En 2005 el Manual exploraba datos relativos a la innovación no tecnológica, lográndose, ya en la cuarta edición (2018) un marco común para la medición de la innovación ampliable a gobiernos, organizaciones sin fines de lucro y hogares.

Manual de Oslo 2018

Portada de la cuarta edición del Manual de Oslo (2018). Fuente: OCDE.

¿Qué es la innovación para el Manual de Oslo?

Fruto de la evolución que ha ido produciéndose en el Manual, también la definición de innovación ha sufrido cambios. En la última edición encontramos la siguiente definición:

“Una innovación es un nuevo o mejorado producto o proceso (o una combinación de ambos) que difiere significativamente de los productos o procesos previos de la unidad institucional y que ha sido puesto a disposición de potenciales personas usuarias (producto) o implementado en la unidad institucional (proceso)”.

En este caso la unidad institucional pueden ser empresas privadas o públicas, gobiernos, organizaciones sin fines de lucro, hogares e, incluso, miembros individuales.

Además, la edición del 2018 elimina la distinción entre innovación tecnológica y no tecnológica, entendiendo que puede ser de producto y/o proceso, independientemente del carácter tecnológico de ésta:

  • Innovación de producto: Bien o servicio nuevo o mejorado que difiere significativamente de los bienes o servicios previos de la empresa y que ha sido introducido en el mercado.
  • Innovación de proceso: Proceso de negocio nuevo o mejorado para una o más funciones de negocio que difiere significativamente de procesos de negocio anteriores de la empresa y que ha sido implementado en la empresa.

El Manual también contempla que una innovación puede ser la combinación de varios tipos de innovaciones de producto y proceso.

Pero ¿qué se entiende por “funciones de negocio” en el Manual de Oslo?

Las funciones de negocio incluyen:

  • Producción de bienes y servicios: Actividades de transformación de inputs en bienes o servicios, incluyendo ingeniería y actividades relacionadas (por ejemplo, testeo, análisis, certificación).
  • Distribución y logística: Transporte y servicios de entrega, almacenamiento y tramitación de pedidos.
  • Marketing y ventas: Métodos de marketing incluyendo publicidad, marketing directo, ferias, investigaciones de mercado, etc.; estrategias y métodos de fijación de precios; actividades de venta y postventa.
  • Sistemas de información y comunicación: Hardware y software; procesamiento de datos y bases de datos; mantenimiento y reparación; web-hosting.
  • Administración y gestión: Gestión estratégica y de negocio; gobernanza corporativa; contabilidad, etc.; gestión de personas; compras; gestión de relación externas (proveedores, alianzas, etc.).
  • Desarrollo de producto y de procesos de negocio: Actividades para observar, identificar, desarrollar o adaptar productos o los procesos de negocio de la empresa.

Importancia del Manual de Oslo

La necesidad de contar con indicadores fiables para la innovación ha propiciado el consenso para la publicación de las cuatro ediciones de este Manual.

Una de sus grandes virtudes es su carácter internacional, nutriéndose de los aportes de la UNESCO, el Banco Mundial, la OCDE y varios bancos regionales de desarrollo.

La edición de 2018 ha sido el resultado del trabajo colectivo de NESTI, acrónimo en inglés de Expertos Nacionales en Indicadores de Ciencia y Tecnología, que involucra a más de 120 expertos de casi 40 países y organizaciones internacionales, quienes, de manera coordinada y por espacio de dos años y medio, realizaron la revisión de los datos contenidos en el Manual.

El Manual de Oslo ocupa un lugar destacado entre los instrumentos utilizados en la definición, recopilación, análisis y empleo de datos vinculados a la ciencia, la tecnología y la innovación, principalmente por dos motivos:

  1. Establece un marco global de conceptos básicos, pautas de recopilación de datos y clasificación estadística en materia de innovación con una amplia aceptación, lo que facilita la comparativa de resultados y la validez de las conclusiones a las que se llega fruto de la actividad innovadora.
  2. Proporciona una plataforma mundialmente reconocida para la investigación y experimentación de métricas en innovación.

I+D según el Manual de Frascati

Así como el Manual de Oslo es el referente en materia de innovación, el Manual de Frascati lo es en lo relativo a investigación y desarrollo (I+D) … ya empezamos a ver diferencias.

La historia del Manual de Frascati es anterior a la del Manual de Oslo. En junio de 1963, la OCDE se reunió con expertos nacionales en estadísticas de investigación y desarrollo experimental (I+D) en la Villa Falcioneri en Frascati, Italia. Como resultado del encuentro se publicó la primera versión de “Propuesta de Norma Práctica para Encuestas de Investigación y Desarrollo”, conocido a partir de entonces como «Manual de Frascati».

Por lo tanto, han pasado más de cincuenta años desde su primera edición, a la que han seguido otras seis: 1970, 1976, 1981, 1994, 2002 y 2015.

Este Manual, a lo largo de su evolución, ha ido estableciendo las definiciones fundamentales y los lineamientos comunes para la medición de los recursos dedicados a la I+D (gastos asociados y de personal) en diferentes sectores: gobierno y administración pública, educación superior, empresas y organizaciones sin ánimo de lucro.

Portada del Manual de Frascati (2015). Fuente: OCDE.

¿Qué es la I+D para el Manual de Frascati?

En la última edición del Manual de Frascati (2015), se define I+D de la siguiente manera:

“La I+D comprende el trabajo creativo y sistemático realizado con el objetivo de aumentar el volumen de conocimiento (incluyendo el conocimiento de la humanidad, la cultura y la sociedad) e idear las nuevas aplicaciones de conocimiento disponible».

Es decir, para que una actividad sea considerada de “Investigación y Desarrollo” debe ser:

  • Novedosa: orientada a nuevos descubrimientos.
  • Creativa: basada en conceptos e hipótesis originales y que no resulten obvios.
  • Incierta: existe incertidumbre con respecto al resultado final.
  • Sistemática: estar planificada y presupuestada.
  • Transferible y/o reproducible: dar lugar a resultados que podrían reproducirse.

El Manual de Frascati establece 3 tipos de I+D:

  • Investigación básica: Consiste en trabajos experimentales o teóricos que se emprenden sobre todo para obtener nuevos conocimientos acerca de los fundamentos de fenómenos y hechos observables, sin intención de otorgarles ninguna aplicación o utilización determinada.
  • Investigación aplicada: Consiste en trabajos originales realizados para adquirir nuevos conocimientos; sin embargo, está dirigida fundamentalmente hacia un objetivo o propósito específico práctico.
  • Desarrollo experimental: Consiste en trabajos sistemáticos basados en los conocimientos adquiridos de la investigación y de la experiencia práctica, y en la producción de nuevos conocimientos, que se orientan a la fabricación de nuevos productos o procesos, o a mejorar productos o procesos que ya existen.

A efectos de delimitar el alcance y los recursos asignados para las actividades de Investigación y Desarrollo, es importante distinguir entre:

  • I+D interna: Trabajos creativos llevados a cabo dentro de la empresa que se emprenden de modo sistemático con el fin de aumentar el volumen de conocimientos tanto para concebir nuevas aplicaciones, como nuevos y mejorados productos (bienes y servicios) y procesos, incluido el desarrollo software.
  • Adquisición de I+D (I+D externa): Las mismas actividades descritas como I+D interna pero realizadas por otras organizaciones (incluidas otras empresas de un mismo Grupo).

No se incluyen entre las actividades de I+D la formación, la recogida de datos de carácter general, los trabajos ordinarios de normalización, los ensayos de rutina, las tareas administrativas y jurídicas sobre patentes y licencias, las actividades rutinarias de desarrollo software, etc.

Importancia del Manual de Frascati

Este documento es de gran valor a la hora de entender el papel de la ciencia y la tecnología en el desarrollo económico. Las definiciones que se aportan en este Manual son aceptadas internacionalmente y constituyen el «lenguaje común» en materia de políticas sobre ciencia y tecnología.

Se le considera el estándar en los estudios de la I+D a nivel mundial, siendo ampliamente utilizado en diferentes organizaciones asociadas con las Naciones Unidas y la Unión Europea.

A partir de los estudios y análisis que dieron origen al Manual de Frascati para las actividades de Investigación y Desarrollo, la OCDE ha ido ampliando la cobertura de otras materias igualmente importantes, dando lugar a una serie de manuales metodológicos, conocidos como “Familia de manuales de Frascati”:

  • Manual de Frascati: I+D.
  • Manual de Oslo: Innovación.
  • Manual de Camberra: Recursos Humanos dedicados a Ciencia y Tecnología.
  • Otros indicadores: patentes, balanza de pagos tecnológica.

Diferencias entre I+D e Innovación

Las diferencias entre Investigación, Desarrollo e Innovación, lo que popularmente se conoce como I+D+i, al margen de los fines que las impulsan, se refieren principalmente al nivel de riesgo que asumen las empresas en cada uno de los distintos procesos y la relación que mantienen con el mercado.

Simplificando, existen dos tipos de riesgos inherentes a cualquier negocio: el riesgo técnico, que se relaciona con la capacidad de una empresa para crear nuevas tecnologías que funcionen; y el riesgo de mercado, que toma en cuenta si los clientes comprarán y utilizarán el producto o servicio.

Desde la investigación, que es la etapa más alejada de la salida del producto o servicio al mercado, pasando por el desarrollo, hasta la innovación, donde prevalece el lanzamiento al mercado (interno o externo) para la validación de su éxito, el nivel de riesgo técnico va descendiendo paulatinamente.

Por otra parte, y cómo es lógico, en los procesos de innovación, aun existiendo cierto riesgo técnico, la mayor incertidumbre proviene del riesgo de mercado.

A nivel de flujo de capital, puede expresarse de la siguiente manera:

  • I+D = convertir dinero (capital financiero) en conocimiento (capital intelectual).
  • Innovación = convertir conocimiento (capital intelectual) en dinero (capital financiero).

Circulo virtuoso de la I+D+i y el caso de Intel

El hecho de que existan diferencias entre investigación, desarrollo e innovación, no quiere decir que pueda (y deba) generarse una relación simbiótica entre ellas que redunda en el beneficio de las empresas y de la sociedad en general.

A pesar de que algunos expertos consideran que no necesariamente deben vincularse los términos I+D e innovación, y hablan incluso de “ecuación perversa” al referirse a la I+D+i (ver “Innovación 2.0: ¿Por qué cuando hablamos de innovación nos olvidamos de las personas?” de Fran Chuan y Jay Rao), no puede negarse que en muchos casos se trata de actividades complementarias que, de actuar de manera coordinada, tienen un efecto multiplicador en los resultados de una empresa.

De esta forma podemos pensar en un círculo virtuoso mediante el cual la innovación contribuye al desarrollo económico, financiando este último la investigación, la cual genera nuevos conocimientos aplicables al desarrollo de nuevos productos y servicios que, a través de diversos procesos y mecanismos son trasladados al mercado para resolver nuevas necesidades de los clientes, aprovechar nuevas oportunidades de negocio y mercados, y generar mayores ingresos y reducción de costes, en definitiva nueva financiación que permite alimentar de nuevo la investigación.

Círculo virtuoso I+D+i

Círculo virtuoso de la I+D+i. Fuente: Elaboración propia.

Aunque no se trate de algo fácil de lograr, existen ejemplos de que es posible alcanzar el ciclo virtuoso de la I+D+i, “alimentando” la innovación con lo alcanzado gracias a la inversión en I+D y financiando ésta con los ingresos generados por la innovación.

Prueba de ello es el modelo “tic-tac” (tick-tock, en inglés) utilizado por la empresa de microprocesadores Intel. Desde 2007, y durante casi 10 años, Intel fue reduciendo el tamaño de sus procesadores: de 45 nm a 14 nm, gracias a este modelo.

¿En qué consistía el modelo “tic-tac” de Intel?

Intel combinaba un gasto masivo en I+D con un modelo de negocio específico que aprovechaba los hallazgos de la I+D.

En un ciclo «tic», Intel se enfocaba en avanzar en sus procesos de fabricación, que indirectamente beneficiaban a los clientes. En un ciclo «tac», la compañía se basaba en estos cambios de fabricación para innovar sus procesos de microarquitectura, lo que resultaba en una mayor velocidad y potencia de procesamiento en el producto final.

Modelo tic-tac de Intel

Modelo «tic-tac» (o «tick-tock», en inglés) de Intel. Fuente: Intel.

Debido a las dificultades para seguir el ritmo estipulado por la Ley de Moore (Gordon E. Moore, uno de los fundadores de Intel planteo una ley empírica según la cual cada dos años se duplica el número de transistores que caben en un circuito integrado), sobre todo en el tiempo de desarrollo de la tecnología de 10 nm, Intel decidió en 2016 modificar el modelo “tic-tac” con el ciclo PAO (Proceso-Arquitectura-Optimización, por sus siglas en inglés).

Intel, una empresa tecnológica puntera con más de 50 años de historia, ha apostado de manera consistente por la I+D+i… incluyendo TRIZ:

"TRIZ es la plataforma de innovación de Intel en el siglo XXI"

Amir Roggel

Fuentes

  1. “Oslo Manual 2018. Guidelines for Collecting, Reporting and Using Data on Innovation – 4th Edition”; OECD/Eurostat; 2018.
  2. “Frascati Manual 2015. Guidelines for Collecting and Reporting Data on Research and Experimental Development”; OECD; 2015.
  3. https://www.intel.es/content/www/es/es/silicon-innovations/intel-tick-tock-model-general.html 
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