Una mirada diferente a la innovación en la Unión Europea

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Si algo ha caracterizado a Europa en su dilatada historia es la cosmovisión “Eurocéntrica” que pone al continente justo en eso, en el centro… de TODO.

El desarrollo filosófico, las estructuras de gobierno, el derecho, el comercio, las ciencias, las artes; en definitiva, la esencia del conocimiento humano parece haber surgido en el viejo continente.

No sé si en este caso el adjetivo “viejo” lleva aparejados los valores que se le presuponen a alguien que ha alcanzado la tercera edad: sabiduría, altruismo, tolerancia, humildad. La Historia ha demostrado todo lo contrario. Desde Europa se han exportado grandes dosis de etnicismo, avaricia y desprecio por el diferente que ponen en tela de juicio los supuestos “aportes” a la Humanidad por parte de la cultura europea.

El dibujante Máximo San Juan lo representó estupendamente en una viñeta del diario El País.

 

Eurocentrismo - Máximo en El País

Si centramos nuestra atención en el mundo de la tecnología, esa visión sesgada desde una perspectiva occidental también pone el foco en Europa como epicentro de los avances que han moldeado nuestro presente.

No se puede negar que la Revolución Industrial surgida a mediados del siglo XVIII supuso el punto de inflexión para el desarrollo tecnológico de Europa que, gracias a la colección de imperios con los que contaba, pudo difundirlo a todos los rincones del globo, con el Imperio británico como punta de lanza.

Sin embargo, hasta ese momento la tecnología y los medios de producción se concentraban en Asia: la pólvora, la brújula, el papel, la fundición de hierro colado y un predecesor de la imprenta de Gutenberg, ya se utilizaban en China mucho antes que en Europa. Es más, hacia finales del siglo XVIII en Oriente Medio, India y China se concentraba el 80% de la producción mundial.

Se puede afirmar que desde la Revolución Industrial hasta el desmembramiento del Imperio británico poco antes de la Segunda Guerra Mundial, el liderazgo tecnológico estaba en Europa. Después de la contienda el mundo se dividió en dos bloques y Europa, además de fraccionarse, perdió su estatus de potencia tecnológica para no volver a recuperarlo. De eso hace más de 70 años.

Hoy en día es evidente que no se puede aspirar al liderazgo tecnológico sin el liderazgo en innovación.

Hace unos días se publicó el Cuadro Europeo de Indicadores de la Innovación 2019 (European Innovation Scoreboard 2019) y provechando la ocasión vamos a hacer un análisis de la situación del liderazgo mundial en innovación partiendo de este documento… nuevamente “Eurocéntrico”.

La medida de la innovación según el Cuadro Europeo de Indicadores de la Innovación

El Cuadro Europeo de Indicadores de la Innovación (CEII, en adelante) es un estudio anual publicado por la Comisión Europea donde se presenta una comparativa de los sistemas de investigación e innovación, tanto de los Estados miembros de la Unión Europea como de otros países seleccionados.

El estudio emplea para la realización de la comparativa una serie de “indicadores” de los diferentes elementos que componen los sistemas de investigación e innovación.

Según la metodología que se utiliza para la realización de este estudio comparativo, el desempeño global de la innovación se mide utilizando un indicador compuesto denominado “índice sintético de innovación”, que aglutina el desempeño de una gama de indicadores diferentes.

De esta forma, el CEII distingue cuatro tipos principales de indicadores y diez dimensiones de innovación, que dan origen a un total de 27 indicadores, como se muestra en la siguiente tabla:

CONDICIONES MARCO
  Recursos Humanos
     1.1.1 Nuevos doctores
     1.1.2 Población de 25 a 34 años con educación superior
     1.1.3 Aprendizaje continuo
  Sistemas de investigación atractivos
     1.2.1 Publicaciones científicas conjuntas internacionales
     1.2.2 10% de las publicaciones más citadas
     1.2.3 Estudiantes extranjeros de doctorado
  Entorno amigable para la innovación
     1.3.1 Penetración de la banda ancha
     1.3.2 Emprendimiento impulsado por oportunidades
INVERSIONES
  Finanzas y apoyos
     2.1.1 Gasto en I + D en el sector público
     2.1.2 Gastos de capital riesgo
  Inversiones de las empresas
     2.2.1 Gasto en I + D en el sector empresarial
     2.2.2 Gastos de innovación que no son de I + D
     2.2.3 Empresas que brindan capacitación para desarrollar o mejorar     las habilidades TIC de su personal
ACTIVIDADES DE INNOVACIÓN
  Innovadores
     3.1.1 PYMEs con innovaciones de producto o proceso
     3.1.2 PYMEs con innovaciones en marketing u organizativas
     3.1.3 PYMEs con innovaciones internas
  Vínculos
     3.2.1 PYMEs innovadoras colaborando con otras
     3.2.2 Publicaciones público-privadas conjuntas
     3.2.3 Cofinanciación privada de gastos públicos de I + D
  Activos intelectuales
     3.3.1 Solicitudes de patentes PTC
     3.3.2 Solicitudes de marca
     3.3.3 Solicitudes de diseño
IMPACTOS
  Impacto en el empleo
     4.1.1 Empleo en actividades intensivas en conocimiento
     4.1.2 Empresas de rápido crecimiento de empleo de sectores innovadores
  Impacto en las ventas
     4.2.1 Exportaciones de productos de media y alta tecnología
     4.2.2 Exportaciones de servicios intensivos en conocimiento
     4.2.3 Ventas de innovaciones de productos nuevos al mercado y nuevos a la empresa

Tabla de indicadores de la innovación. Fuente: Comisión Europea.

Algunos resultados en materia de innovación en la Unión Europea

En el siguiente gráfico se puede observar cuál es el comportamiento del “índice sintético de innovación” (que engloba los 27 indicadores mencionados) para los Estados miembros de la Unión Europea en el año 2018, ya que el CEII presenta los datos relativos al año anterior.

comparativa indicadores de innovación en la unión europea 2019

Comparativa de los sistemas de innovación de los Estados miembro de la Unión Europea en 2018. Fuente: Comisión Europea.

Este gráfico da para mucho. Para empezar, se distinguen 4 colores (bueno, en realidad 5, ya que el azul es la media de la UE). Estos colores nos señalan 4 grupos o niveles de innovación:

  • Verde oscuro: líderes en innovación.
  • Verde claro: innovadores fuertes.
  • Amarillo: innovadores moderados.
  • Rojo: innovadores modestos.

Se aprecian unas líneas punteadas que representan el valor umbral para pasar de un grupo a otro. También se distingue, dentro de cada columna, otra más fina de color gris que señala el nivel del índice de innovación que tenía ese Estado (o la UE) en el año 2011. De esa forma se puede ver cuál ha sido la evolución que se ha dado en los últimos 7 años.

Los resultados para el año 2018 nos dicen que 17 de los 28 Estados están por debajo de la media y que 16 son innovadores moderados o modestos.

Solo 4 Estados (Suecia, Finlandia, Dinamarca y Países Bajos) se encuentran en el “Olimpo” de la innovación y son considerados “líderes en innovación”. Nuevamente los países nórdicos siguen marcando el camino en esta materia.

Entre los “innovadores fuertes” se encuentran 8 Estados: Luxemburgo, Bélgica, Reino Unido, Alemania, Austria, Irlanda, Francia y Estonia.

El penúltimo grupo y más numeroso lo conforman 14 Estados que tienen la categoría de “innovadores moderados”: Portugal, Chequia, Eslovenia, Chipre, Malta, Italia, España, Grecia, Lituania, Eslovaquia, Hungría, Letonia, Polonia, Croacia.

Finalmente, el grupo de cola de “innovadores modestos” lo componen Bulgaria y Rumanía.

¿Qué pasa a nivel regional?

Además de la comparativa por Estados, la Comisión Europea incluye un informe detallado de los sistemas de innovación a nivel regional. Ver gráfico.

indicadores de la innovación regional en la unión europea 2019

Cuadro de indicadores de la innovación regional 2019. Fuente: Comisión Europea.

 Se definen 3 niveles por cada uno de los grados de innovación mencionados anteriormente: tercio superior (+), tercio medio y tercio inferior (-).

En el mapa pueden verse diferencias notables a nivel regional dentro de algunos de los Estados miembros de la Unión Europea. Sin embargo, queda patente la Europa de las 3 (o en este caso) 4 «velocidades”, que van del azul al rojo, pasando por el verde y el amarillo.

En el caso particular del Estado español, se aprecia que los “líderes” en innovación son Cataluña y Euskadi, ambas clasificadas como “innovadores moderados (+)”. El resto se reparte de la siguiente manera:

  • 7 regiones “innovadoras moderadas”,
  • 5 regiones “innovadoras moderadas (-)”,
  • 3 regiones “innovadoras modestas (+)”,
  • 1 región “innovadora modesta”. No representada en el gráfico (Melilla),
  • 1 región “innovadora modesta (-). No representada en el gráfico (Ceuta).

Sin profundizar más en el análisis regional, que no es el objetivo de este post, es evidente que la situación en materia de innovación en España no está “para echar cohetes”.

Europa en el mundo

Hasta ahora hemos visto el comportamiento de los sistemas de innovación dentro de las fronteras europeas pero, ¿qué ocurre si comparamos la innovación de la Unión Europea con otros países de referencia?

El CEII realiza esta comparativa con 10 países: Australia, Brasil, Canadá, Corea del Sur, China, EE.UU., India, Japón, Rusia y Sudáfrica.

El resultado para el año 2018 se muestra en el siguiente gráfico:

desempeño global de los sistemas de innovación de 10 países de referencia con respecto a la UE

Desempeño global de los sistemas de innovación de 10 países de referencia con respecto a la UE (28). Fuente: Comisión Europea.

El índice sintético de innovación de la UE se ha incrementado en 8,8 puntos porcentuales desde 2011 y, a nivel global, ha subido un peldaño para colocarse en 5ª posición, por detrás de Corea del Sur, Canadá, Australia y Japón, pero por delante de EE.UU.

Ahora bien, con la frase “se ha incrementado en 8,8 puntos porcentuales desde 2011”, ¿de qué estamos hablando? De aumentar principalmente estos indicadores: 1.1.1 nuevos doctores,  1.2.1 Publicaciones científicas conjuntas internacionales, y 1.3.1 Penetración de la banda ancha.

¿Es esto realmente significativo desde un punto de vista práctico?, ¿hay alguna alternativa para cuantificar la innovación?

Otra forma de medir la innovación: el Índice de Innovación Global

Gracias a la iniciativa del profesor de la prestigiosa escuela de negocios francesa INSEAD, Soumitra Dutta, en 2007 se lanzó el proyecto Índice de Innovación Global (Innovation Global Index) con el objetivo de encontrar métricas y enfoques que representasen de forma más amplia la riqueza de la innovación y no se quedasen en los indicadores tradicionales de ésta, como pueden ser el número de artículos de investigación y el nivel de gasto en I+D.

En su elaboración, además de la escuela de negocios INSEAD, colaboran la Organización Internacional de la Propiedad Intelectual (WIPO) desde 2011 y la Universidad de Cornell desde 2013.

En la edición de 2018 se incluyeron 126 países que representan el 90,8% de la población mundial y el 96,3% del PIB mundial.

El Índice de Innovación Global (IIG, en adelante) está basado en dos subíndices: el Subíndice de Aportes a la Innovación y el Subíndice de Resultados de la Innovación, cada uno construido alrededor de diferentes pilares. En el caso de la edición de 2018, cada pilar se divide en tres subpilares y cada subpilar se compone de indicadores individuales que dan lugar a un total de 80 indicadores.

El Subíndice de Aportes a la Innovación está formado por 5 pilares:

  1. Instituciones.
  2. Capital humano e investigación.
  3. Infraestructura.
  4. Sofisticación del mercado.
  5. Sofisticación de negocio.

Por su parte, el Subíndice de Resultados de la Innovación está compuesto de 2 pilares:

  1. Productos de conocimiento y tecnología.
  2. Resultados creativos.

Sobre la base de los datos aportados por el IIG de 2018, se ha elaborado el siguiente gráfico. En él se hace referencia al IIG de los 10 países incluidos en la comparativa global del CEII y una media del IIG de los 28 Estados que forman la Unión Europea (etiquetado como UE (28)).

índice de innovación global 2018 para la UE y 10 países de referencia

Comparativa del IIG de los 10 países representativos analizados en el CEII y de la UE (28). Fuente: Elaboración propia.

Como se aprecia en el gráfico, la situación de la innovación en la Unión Europea empeora si se compara con los 10 países de referencia del CEII 2019; pasa de la 5ª posición a la 7ª teniendo no solo a Corea del Sur, Japón, Canadá y Australia por delante, sino a EE.UU. (que encabeza el ranking) y a China.

Veamos ahora cómo influye cada uno de los Subíndices en la configuración de la comparativa anterior. Al igual que antes, se ha elaborado el Subíndice de Aportes a la Innovación y el Subíndice de Resultados de la Innovación como una media de los Estados de la Unión Europea de los 28, y se han incluido los otros 10 países de referencia.

subíndice de aportes a la innovación 2018 para la UE y 10 países de referencia

Comparativa del Subíndice de Aportes a la Innovación de los 10 países representativos analizados en el CEII y de la UE (28). Fuente: Elaboración propia.

subíndice de resultados de la innovación 2018 para la UE y 10 países de referencia

Comparativa del Subíndice de Resultados de la Innovación de los 10 países representativos analizados en el CEII y de la UE (28). Fuente: Elaboración propia.

Analizando estos dos gráficos podemos apreciar que EE.UU. encabeza, tanto los estímulos a la innovación, como los resultados que se consiguen en innovación. Destaca también la diferencia entre los “esfuerzos” que realiza China y lo que obtiene en materia de innovación, colocándose en segunda posición en el Subíndice de Resultados. Por su parte, Canadá y Australia no parecen “rentabilizar” tan bien las inversiones en innovación.

La UE (28) se encuentra en una posición intermedia, ligeramente mejor para el Subíndice de Resultados que para el de Aportes.

Conclusiones

Realizando una comparativa de los datos del Cuadro Europeo de Indicadores de la Innovación (CEII) de 2019 (datos de 2018) con los que proporciona el Índice de Innovación Global (IIG) 2018, Europa pierde posiciones a nivel global.

¿Es mejor el CEII que el IIG? No creo que se pueda hablar de mejor ni peor; cada uno de ellos utiliza un marco metodológico diferente con distinto tipo y número de indicadores.

Claro está, según “el cristal con que el que se mire” los resultados pueden ser mejores o peores para la innovación en Europa. Sin embargo, la diferencia no es significativa ya que supone ocupar la o la 5ª o la 7ª posición.

Los números no mienten y Europa, a las puertas de la segunda década de este siglo, sigue sin perfilarse como líder en innovación.

La pregunta que podemos hacernos es, ¿podrá Europa algún día recuperar el liderazgo que perdió después de la Segunda Guerra Mundial? ¿en qué debería centrar sus esfuerzos para conseguirlo?

La Unión Europea necesita cohesión en todos los órdenes y la innovación no es una excepción.

Por una parte se requieren políticas conjuntas que permitan reducir las diferencias en el grado de innovación entre Estados miembros, aumentando el número de «líderes de innovación» a costa del grupo de «innovadores moderados» y, desde luego, sin miembros en la categoría de «innovadores modestos».

Por otro lado, las acciones que se tomen deben ir encaminadas a fortalecer los aspectos más prácticos de la innovación, sobre todo en lo concerniente a aquellos indicadores vinculados con los resultados de la innovación: «Actividades de Innovación» e «Impactos».

Es así como Europa será capaz de acercarse al liderazgo internacional y cumplir, en el sentido más amplio, la definición de innovación consignada en el Manual de Oslo:

“Una innovación es la implementación de un producto nuevo o significativamente mejorado (bien o servicio), un nuevo proceso, un nuevo método de marketing o un nuevo método de organización en las prácticas comerciales, la organización del lugar de trabajo o las relaciones externas”.

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1 comentario en “Una mirada diferente a la innovación en la Unión Europea”

  1. Como se ha generado alguna duda acerca de la comparativa de Europa como bloque con el resto de países, detallo cómo se ha realizado:

    La base de comparación a nivel global es diferente en cada caso; en el Cuadro Europeo de Indicadores de la Innovación se parte de un índice para la UE (28), que corresponde a una media de los resultados de los 27 indicadores para los 28 Estados miembros, y se compara este índice (al que se le otorga el valor 100) con los índices equivalentes (calculados de la misma forma) de 10 países de referencia fuera de la UE. Por lo tanto, a estos países se les asigna una posición en función de si su índice es mayor o menor que el índice de referencia, es decir, el de la UE (28) ¿Eurocéntrico?

    En el caso del Índice de Innovación Global, el informe facilita los índices globales (que aglutinan 80 indicadores) de los 126 países estudiados. Para presentar los datos de forma similar a la del Cuadro Europeo de Indicadores de la Innovación, he calculado la media de los índices globales (y los subíndices) de los 28 Estados miembros de la UE y he comparado el resultado con los índices globales (y subíndices) de los mismos 10 países de referencia fuera de la UE.

    Espero que sirva para clarificar cómo se ha hecho el análisis.

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